Estás leyendo:

Valor&Negocios > News > Actualidad > Abelardo De la Espriella toma el mando: así buscará recuperar la economía
Abelardo De La Espriella durante su primer discurso como presidente de Colombia

Abelardo De la Espriella toma el mando: así buscará recuperar la economía

Abelardo De La Espriella durante su primer discurso como presidente de Colombia
Abelardo De La Espriella asumió este 7 de agosto la Presidencia de Colombia y presentó los principales ejes económicos y sociales de su Gobierno.

El nuevo presidente de Colombia puso la austeridad, la inversión y la recuperación de la confianza en el centro de su agenda. Seguridad, descentralización, lucha contra la corrupción, salud, educación, infraestructura y desarrollo social complementan los pilares de su denominada “Patria Milagro”.

Abelardo De La Espriella asumió este 7 de agosto la Presidencia de Colombia con una promesa ambiciosa: recuperar un país que, según el diagnóstico presentado en su primer discurso como jefe de Estado, necesita volver a crecer, recuperar la seguridad y la confianza, fortalecer sus instituciones y ofrecer mejores condiciones para la inversión, la generación de empleo y el desarrollo social.

En su posesión, realizada en Cali, De La Espriella dedicó un segmento central de su intervención a la economía y dejó anuncios concretos que anticipan el rumbo del nuevo Gobierno: congelamiento del gasto público, austeridad, reforma estructural del sistema tributario, eliminación del impuesto al patrimonio, respeto a la independencia del Banco de la República, recuperación de Ecopetrol, fortalecimiento de la seguridad energética y una nueva apuesta productiva por el campo.

La orientación económica coincide con el giro hacia una política favorable a la inversión privada que anticipaban los mercados tras su elección. La posesión marca, además, el comienzo de un gobierno que tendrá como vicepresidente al economista y exministro de Hacienda José Manuel Restrepo.

¿Cómo pretende De La Espriella recuperar la economía?

El primer paso será lo que el presidente describió como “poner la casa en orden”. Para ello anunció el congelamiento del gasto público y una política de austeridad que, aseguró, no afectará los programas dirigidos a la población vulnerable.

El objetivo será eliminar gastos considerados innecesarios, combatir el despilfarro y los abusos y fortalecer la disciplina fiscal. Pero De La Espriella reconoció que el ajuste del gasto será insuficiente si Colombia no recupera simultáneamente su capacidad para crecer, producir, exportar y generar riqueza.

Por eso, el segundo componente será recuperar la confianza de los empresarios e inversionistas. El nuevo mandatario prometió que su Gobierno será aliado de las empresas grandes, medianas y pequeñas, y buscará que Colombia vuelva a proyectarse internacionalmente como un país estable y seguro para invertir.

En materia tributaria anunció una reforma estructural para simplificar el sistema, combatir la evasión y favorecer la inversión, la producción y el empleo. Una de las medidas específicas será eliminar el impuesto al patrimonio. También planteó facilitar la formalización y el acceso al crédito para pequeños empresarios, emprendedores y trabajadores actualmente informales.

Un mensaje especialmente relevante para los mercados fue su compromiso de respetar la independencia del Banco de la República, al que calificó como una institución respaldada por su rigor técnico y credibilidad.

Seguridad energética y recuperación de Ecopetrol

El sector energético ocupará otro lugar prioritario. De La Espriella anunció que buscará recuperar la fortaleza financiera y productiva de Ecopetrol, aumentar las reservas de petróleo y gas, estimular nuevamente la exploración y atraer inversión al sector de hidrocarburos.

Ecopetrol registró una utilidad neta de $33,4 billones en 2022, mientras que en 2025 esta se ubicó en $9 billones, según los resultados de la propia compañía. Sin embargo, Ecopetrol explicó que buena parte de la reducción reciente obedeció a factores externos como precios internacionales, inflación, tasa de cambio y nuevos impuestos, un matiz importante frente al diagnóstico político presentado por el nuevo Gobierno.

El presidente anunció además una política de exploración y producción de hidrocarburos, incluyendo la posibilidad de desarrollar fracking bajo estándares técnicos y ambientales, mientras avanza simultáneamente la transición hacia fuentes más limpias.

También habló de fortalecer la generación térmica, proteger los embalses, acelerar proyectos estratégicos y diversificar la matriz para reducir riesgos de abastecimiento.

El campo como motor de crecimiento

El otro gran frente económico estará en las zonas rurales. De La Espriella prometió crédito, asistencia técnica, vías, conectividad, seguridad, presencia estatal y mejores mecanismos de comercialización para los productores.

La Orinoquía tendrá especial protagonismo en esa estrategia, con el propósito de convertirla en una gran despensa agrícola y desarrollar su potencial como motor de crecimiento y seguridad alimentaria.

El programa Cosecha Solidaria, desarrollado por De La Espriella como iniciativa particular durante la pandemia, será convertido, según anunció, en política de Gobierno.

Los pilares de la “Patria Milagro”.

La recuperación económica hace parte de una concepción más amplia que De La Espriella bautizó como la “Patria Milagro”. Del discurso presidencial pueden identificarse 14 grandes líneas que estructuran esa visión:

  1. Regeneración nacional: transformación moral, institucional, administrativa y económica del Estado.
  2. Descentralización: fortalecer las regiones y darles mayor capacidad para decidir y ejecutar su desarrollo.
  3. Seguridad y autoridad: recuperar el control territorial y combatir las estructuras criminales y el narcotráfico.
  4. Respeto por las ramas del poder: preservar la independencia del Congreso, la justicia y los demás poderes públicos.
  5. Lucha contra la corrupción: mayor control de los recursos públicos apoyado en tecnologías como análisis de datos, inteligencia artificial y trazabilidad digital.
  6. Meritocracia y participación de la mujer: selección de funcionarios por preparación y capacidad y protagonismo de las mujeres en el Gobierno.
  7. Recuperación económica: austeridad, confianza, inversión, crecimiento, empleo y disciplina fiscal.
  8. Recuperación del sistema de salud: corregir sus fallas y fortalecer aquello que garantice atención efectiva a la población.
  9. Educación pertinente: excelencia académica, fortalecimiento de la formación técnica, tecnológica y universitaria, ciencia, investigación, innovación e incorporación de áreas como inteligencia artificial, programación, datos y robótica.
  10. Cultura y familia: recuperación de principios y valores que el Gobierno considera fundacionales de la nación y fortalecimiento de la familia.
  11. Protección de población vulnerable: especial atención a niñez, mujeres, adultos mayores, personas con discapacidad y cuidadores.
  12. Lucha contra la pobreza: procurar que el crecimiento se traduzca en acceso a salud, educación, empleo, vivienda y mejores condiciones de vida.
  13. Infraestructura: reactivar proyectos estratégicos y priorizarlos según criterios técnicos y su impacto territorial.
  14. Internacionalización: fortalecer acuerdos comerciales, buscar nuevos mercados, eliminar barreras arancelarias, atraer inversión y ampliar la cooperación internacional contra el crimen transnacional.

El denominador común es la idea de que la recuperación de Colombia deberá combinar crecimiento económico y autoridad estatal con una política social capaz de extender los beneficios del desarrollo a los hogares más vulnerables.

¿Qué papel tendrán la seguridad y las instituciones?

Aunque la economía concentró buena parte de los anuncios, la recuperación del orden y la seguridad fue uno de los mensajes más enfáticos del discurso del nuevo presidente.

De La Espriella planteó fortalecer a la Fuerza Pública, recuperar el control territorial y combatir al narcotráfico y las organizaciones armadas ilegales, rompiendo de tajo con la estrategia de negociación impulsada por el gobierno Petro.

En paralelo, hizo énfasis en las garantías institucionales: aseguró que respetará la independencia de las ramas del poder público, prometió no interferir con las altas cortes y descartó impulsar una Asamblea Constituyente.

Para la relación con el Legislativo ofreció diálogo institucional y transparencia, además de garantías para los partidos de Gobierno y oposición. Este será un aspecto decisivo porque buena parte de las reformas anunciadas, comenzando por la tributaria, necesitarán del Congreso.

¿En qué coinciden De La Espriella y el presidente del Congreso?

Precisamente allí aparece uno de los elementos más significativos de la jornada. Tras imponer la banda presidencial, el presidente del Congreso, Honorio Henríquez Pinedo, planteó una agenda que, pese a algunos matices, tiene amplias coincidencias con la propuesta del Ejecutivo.

En su discurso, Henríquez puso el énfasis en la conciliación nacional y la construcción de consensos entre Gobierno, Congreso, partidos políticos, gremios, sindicatos, academia y sociedad. Según su planteamiento, las diferencias políticas no deberían impedir acuerdos sobre los grandes problemas nacionales.

Las principales coincidencias: reactivación económica, reducción y racionalización de impuestos, recuperación de la inversión, seguridad, lucha contra la corrupción, rescate del sistema de salud, fortalecimiento del sector minero-energético, recuperación del campo, reducción de la pobreza e institucionalidad.

Henríquez anticipó que el Congreso deberá ocuparse rápidamente del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, la reforma tributaria, el ajuste fiscal y el Presupuesto General de 2027, lo que abre un primer escenario concreto para medir la capacidad del nuevo Gobierno de convertir sus anuncios en leyes.

El presidente del Congreso, sin embargo, subrayó como prioridades algunos asuntos que De La Espriella no abordó en sus palabras de posesión: reactivación del sector de la construcción, reforma al Sistema General de Participaciones y la distribución de competencias territoriales, cobertura nacional del catastro multipropósito e incentivos para que empresarios, emprendedores y profesionales colombianos establecidos en el exterior regresen al país.

También apareció un matiz frente a la política de seguridad. Mientras De La Espriella dio por agotada la vía del diálogo con las organizaciones criminales, Henríquez respaldó una ofensiva estatal, pero sugirió complementarla con mecanismos que faciliten el abandono de las armas por quienes decidan acogerse a la legalidad.

En política exterior volvieron a encontrarse: ambos hablaron de cooperación internacional contra el crimen organizado, fortalecimiento de las relaciones internacionales y utilización de la diplomacia como herramienta económica. El nuevo Gobierno arranca, por tanto, con una extensa agenda de reformas y con importantes coincidencias con la cabeza del Legislativo.

El verdadero examen comenzará ahora: convertir austeridad, confianza, seguridad, inversión y crecimiento en resultados que permitan determinar si la ambiciosa “Patria Milagro” presentada por Abelardo De La Espriella puede pasar del discurso a una transformación efectiva de la economía y de las condiciones de vida de los colombianos.

¿Qué tal te pareció este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Vimos que te gustó el contenido,

¡Síguenos en los medios sociales!

¡Sentimos que no te haya gustado este contenido!

¡Déjanos mejorar este contenido!

Cuéntanos, ¿cómo podemos mejorar este contenido?

Festival Buen Comienzo de la Alcaldía de Medellín

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *