
En el 6° Congreso Agroindustrial de la ANDI, la ministra Martha Carvajalino respaldó la visión de enrutar a Colombia para ser una potencia agroindustrial, pero advirtió que eso será posible solo si se protege la tierra y se incluye al campesinado
Durante su participación en el 6° Congreso Agroindustrial de la ANDI, este 12 de febrero, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, respaldó la aspiración empresarial de convertir a Colombia en una potencia agroindustrial. Sin embargo, dejó claro que ese objetivo solo será viable si se construye sobre bases de justicia social, redistribución de tierras, protección de suelos y fortalecimiento de la agricultura campesina.
“No hay agricultura si no hay transformación”, afirmó la ministra en su diálogo con la prensa asistente y advirtió que el país debe avanzar en ese propósito pero evitando que la agroindustria profundice desigualdades: “Nuestro reto es cerrar las brechas de injusticia, que no tengamos una industria altamente concentrada”.
Tierra, ordenamiento y protección: pilares del modelo
Carvajalino conectó la visión agroindustrial con la necesidad de ordenar el territorio rural y proteger los suelos estratégicos para la producción de alimentos. Recordó que el 11 de febrero, un día antes de su participación en el congreso, el gobierno nacional formalizó 73.000 hectáreas en la Zona de Reserva Campesina Tierra, Paz y Vida, en el sur del Tolima, una región histórica del campesinado.
Además, anunció avances en la creación de Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APAS), como la del norte del Tolima y la que está en consulta para 21 municipios de Córdoba. Explicó que estas áreas buscan blindar suelos agrícolas frente a presiones de urbanización o actividades extractivas.
“Hoy más que nunca necesitamos proteger los suelos de la producción agropecuaria, recuperarlos, restaurar su capacidad ecológica y productiva”, afirmó.
Proyectos que apuntan a una potencia agroindustrial
La ministra destacó varias iniciativas que el Ministerio viene adelantando para fortalecer la producción y la transformación:
- Acuerdos con la cadena del arroz, con medidas ya anunciadas para Tolima, Caribe, Santanderes y Meta.
- Trabajo conjunto con productores de caña panelera y azucarera para estabilizar precios y mejorar competitividad.
- Programas de compras públicas, como el de manejo de excedentes estacionales, que ha permitido adquirir papa y apoyar al arroz.
- Inversión en maquinaria, acopio y transformación, especialmente en zonas rurales con baja infraestructura.
Carvajalino insistió en que la agroindustria debe construirse desde abajo, con inclusión y equidad: “No hay crecimiento de la agricultura si no crecemos con la agroindustria. Eso lo tenemos absolutamente claro”.




