
El IPAP aumentó 1,72% en septiembre, impulsado por la papa, las hortalizas y los huevos. La Bolsa Mercantil elevó su proyección de inflación de alimentos para diciembre de 2026 del 5,9% al 6,1%.
El precio de los alimentos vuelve a encender las alertas sobre el costo de vida de los colombianos. La Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) reportó un nuevo incremento de los precios agropecuarios durante septiembre y revisó al alza su pronóstico de inflación de alimentos para el cierre de 2026.
La señal proviene del Índice de Precios Agropecuarios (IPAP-BMC), un indicador que permite identificar anticipadamente posibles presiones sobre los precios que terminan pagando las familias.
¿Por qué el IPAP puede anticipar aumentos en el costo de vida?
El IPAP analiza los precios de 33 subclases de productos agropecuarios, utilizando información de transacciones efectivamente realizadas, registrada por la BMC.
Su importancia radica en que observa los precios principalmente entre productores y primeros comercializadores, antes de que los alimentos recorran las cadenas de distribución y lleguen al consumidor.
Por eso, un incremento del IPAP puede anticipar presiones sobre la inflación alimentaria, aunque no significa que los precios en supermercados y plazas de mercado aumenten inmediatamente o en la misma proporción.
Cuando esas alzas llegan al consumidor, afectan el presupuesto familiar y contribuyen a la inflación general, especialmente porque la alimentación representa un gasto esencial de los hogares.
¿Cuáles alimentos impulsaron el IPAP en septiembre?
Según la BMC, el indicador aumentó 1,72% mensual, alcanzó 254,74 puntos y acumuló un crecimiento del 4,72% durante 2026. Su variación anual llegó al 5,86%.
Además, el 60,6% de las 33 subclases analizadas registró incrementos de precios.
Las principales contribuciones al aumento fueron:
- Papa: 0,94 puntos porcentuales.
- Hortalizas de hoja o tallo: 0,46 puntos.
- Huevos frescos: 0,42 puntos.
- Hortalizas de raíz, bulbosas y tuberosas: 0,23 puntos.
- Leche cruda de vaca: 0,22 puntos.
Nota: Estas cifras expresan la contribución de cada categoría al índice, no cuánto aumentó individualmente su precio.
La BMC atribuyó parte del comportamiento a condiciones climáticas que afectaron algunas variedades de papa, menores disponibilidades de hortalizas al finalizar cosechas y restricciones productivas que presionaron el precio del huevo.
No obstante, la BMC aclaró que no existe evidencia de un desabastecimiento generalizado de alimentos.
¿Cómo influyeron el clima y los mercados internacionales?
A las dificultades productivas se sumaron factores externos. Según información de la FAO citada por la BMC, el precio internacional del maíz subió 5,6% en septiembre, ante menores rendimientos previstos en Estados Unidos y restricciones de oferta exportable.
Este encarecimiento puede trasladarse a los alimentos concentrados utilizados en la producción avícola.
También preocupan las condiciones secas registradas en zonas del Caribe y la región Andina, así como los costos de energía, fertilizantes y transporte.
En contraste, el ganado bovino contribuyó a moderar el incremento del IPAP, con una reducción mensual de precios del 3,90%.
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¿Cuánto subirían los alimentos al finalizar 2026?
La Bolsa Mercantil elevó su proyección de inflación anual de alimentos para diciembre del 5,9% al 6,1%, ante la persistencia de presiones en determinadas cadenas productivas.
“El IPAP repuntó en septiembre, aunque no observamos un desabastecimiento generalizado. Las presiones estuvieron concentradas en algunos productos y acompañadas por mayores costos en determinadas cadenas. Con la información disponible, nuestra proyección de inflación de alimentos para diciembre pasa de 5,9% a 6,1%”, explicó el vicepresidente financiero de la BMC, Juan Camilo Suárez.

El pronóstico no significa que todos los alimentos subirán 6,1% entre octubre y diciembre, sino que ese sería su incremento promedio anual al cierre de 2026. La evolución climática, los costos productivos y el abastecimiento serán determinantes para establecer si estas presiones continúan llegando a los bolsillos de los colombianos.




