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La Cooperativa de Caficultores de Andes vuelve a latir

La Cooperativa de Caficultores de Andes (COOPERAN) concretó un acuerdo que le permitirá salir de la crisis que la tuvo al borde de la liquidación y que hoy le da un respiro para avanzar hacia su recuperación y fortalecimiento definitivo después de cinco años de intervención de la Superintendencia de Economía Solidaria.

La recuperación de la Cooperativa de Caficultores de Andes envía un mensaje de resiliencia, rigor y espíritu emprendedor solidario a miles de productores que hoy ven renacer una institución que es patrimonio del suroeste antioqueño y la caficultura paisa

En una época del año en la que la esperanza se renueva y la confianza colectiva cobra especial significado, la reactivación de la Cooperativa de Caficultores de Andes Ltda. (COOPERAN) se consolida como una de las noticias más importantes y alentadoras para el sector cafetero colombiano.

Tras un complejo periodo de incertidumbre, la cooperativa -durante décadas la más relevante del sector solidario cafetero en el país- inicia una nueva etapa que combina voluntad institucional, disciplina financiera y compromiso gremial, con el objetivo de retomar operaciones, recuperar servicios clave y volver a ser un respaldo sólido para sus cerca de 4.000 asociados y para la economía del suroeste lejano de Antioquia.

Valor & Negocios habló con Alexander Taborda Álvarez, presidente del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, quien destacó el significado profundo de este momento y el mensaje que se quiere transmitir a los caficultores y a todos los actores que tienen algún vínculo económicos o emocional con COOPERAN.

Este acuerdo permite proteger activos que representan décadas de trabajo de los caficultores del suroeste antioqueño

Una señal de que con solidaridad la economía sí avanza

Para Taborda, la reactivación de COOPERAN es mucho más que un acuerdo financiero. Es una señal de confianza y de aprendizaje colectivo: “Este acuerdo es la principal y la mejor alternativa para los caficultores y para la región, porque permite salvaguardar activos que fueron el resultado del trabajo acumulado y dedicado de los productores del suroeste antioqueño”, afirmó.

El dirigente gremial subrayó que el proceso se ha construido bajo un principio fundamental: rigurosidad y transparencia, elementos indispensables para recuperar la credibilidad de la cooperativa y garantizar su sostenibilidad en el tiempo.

Respaldo institucional y visión de largo plazo: el reto

La firma del acuerdo de acreedores, realizada el pasado 10 de diciembre, marcó un punto de inflexión para la cooperativa y dio paso a una fase de reactivación que estará acompañada por la Federación Nacional de Cafeteros, el Fondo Nacional del Café, la Superintendencia de Economía Solidaria y otras entidades del sector.

“Ahora el reto es que al frente del proceso haya un equipo con las calidades profesionales y la experiencia necesarias. Recuperar la confianza de los caficultores es la tarea más importante”, enfatizó el presidente del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia.

La expectativa es que, una vez se expida la resolución definitiva de la Superintendencia, la cooperativa pueda avanzar en su plan operativo y, con apoyo institucional, volver a ofrecer la garantía de compra y otros servicios esenciales a partir de 2026.

El mensaje mensaje para los asociados: confianza, participación y acompañamiento

Uno de los ejes del proceso será la cercanía con los caficultores. Para Taborda, la recuperación de COOPERAN no puede hacerse desde los escritorios, sino escuchando a la base social.

“Queremos abrir espacios para socializar el acuerdo, escuchar a los asociados y trabajar de la mano con otras entidades del sector solidario para fortalecer este proceso. La confianza se construye con hechos, pero también con diálogo”, aseguró.

El dirigente resaltó que el compromiso del gremio cafetero es acompañar este camino con rigor técnico y acompañamiento institucional, de manera que la cooperativa vuelva a ser sinónimo de respaldo y seguridad para sus asociados.

Alexander Taborda Álvarez, presidente del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia.

Más que garantía de compra: una cooperativa moderna y eficiente

Si bien la prioridad inicial será restablecer la garantía de compra, la visión de la Cooperativa de Caficultores de Andes apunta a recuperar, de forma progresiva, el valor agregado que históricamente ofreció a los caficultores.

“Estamos explorando estrategias para recuperar servicios como los almacenes, el apoyo en fertilización y el crédito, así como fortalecer la transformación del café en las centrales de beneficio y avanzar en economía circular”, explicó Taborda.

El objetivo es claro: convertir a la cooperativa en un referente de eficiencia, innovación, transparencia y adopción tecnológica, incorporando herramientas como inteligencia artificial, transferencia de conocimiento y nuevos modelos de aprovechamiento de la biomasa del café.

Recuperar la confianza de los caficultores es hoy el principal reto del proceso.

Una apuesta por el futuro del modelo cooperativo

Taborda fue enfático en que esta nueva etapa de operación de COOPERAN no busca repetir el pasado, sino aprender de él: “Entre cinco y diez años esperamos tener una cooperativa financieramente estable, con patrimonio positivo y cada vez más servicios para los caficultores. No será exactamente la de antes, pero sí una cooperativa sólida, bien gobernada y con futuro”, señaló.

Para los asociados, el mensaje es claro: “El pasado no lo cambiamos, pero sí aprendemos de él. Vamos a trabajar para que esta sea una cooperativa innovadora, vigilada, transparente y al servicio del caficultor”.

Contexto: la crisis y el acuerdo que permitió la reactivación

La Cooperativa de Caficultores de Andes enfrentó una de las crisis más profundas del sector solidario cafetero en Colombia. En 2019, tras evidenciarse problemas de gestión administrativa y operaciones financieras de alto riesgo, la Superintendencia de Economía Solidaria ordenó su intervención. Dos años después, el deterioro financiero llevó a la liquidación forzosa administrativa.

La deuda total de la cooperativa llegó a estimarse entre $250.000 y $270.000 millones, concentrada principalmente en entidades financieras y en la Federación Nacional de Cafeteros, como administradora del Fondo Nacional del Café. Entre los principales acreedores estuvieron Bancolombia, Davivienda, Banco Popular y Oikocredit, que jugaron un papel clave en las negociaciones.

La garantía de compra será el primer paso de una reactivación que apunta a generar más valor para el caficultor.

Tras varios meses de trabajo, se logró un acuerdo de acreedores que incluyó condonaciones significativas de capital e intereses, reprogramación de pagos a largo plazo y la entrega parcial de activos en dación de pago, conservando la mayor parte de la infraestructura estratégica de la cooperativa. “Fue una combinación de tiempo, voluntad y rigor institucional lo que hizo posible este acuerdo”, resumió Alexander Taborda.

Hoy, con el acuerdo firmado y el respaldo del gremio cafetero y del Estado, la Cooperativa de Caficultores de Andes (COOPERAN) inicia una nueva etapa que busca convertir una de las crisis más complejas del sector en un hito de resiliencia y esperanza para la caficultura colombiana.

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