
El conflicto entre Frisby Colombia y Frisby España sumó un nuevo capítulo. El Juzgado Mercantil de Alicante ordenó el 26 de noviembre la suspensión temporal del uso de la marca por parte de la compañía española, al considerar que continuar con su actividad podría generar un “daño irreparable” a la empresa colombiana mientras avanza el litigio por presunta infracción de derechos de propiedad intelectual.
La medida cautelar obliga a Frisby España a bajar todas sus publicaciones en redes sociales, retirar contenidos asociados a la marca y abstenerse de utilizarla en cualquier canal hasta que la justicia determine el fondo del asunto. En respuesta, la compañía anunció que aplazará el lanzamiento de su marca para el 1 de marzo de 2026.
Charles Dupont, representante y portavoz de Frisby España, confirmó en un comunicado que interpondrán una demanda reconvencional dentro del proceso principal, con el argumento de defender sus derechos ante los eventuales perjuicios que —según la empresa— han derivado de las actuaciones de Frisby Colombia.
La disputa se tramita paralelamente ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y la Oficina Europea de Propiedad Intelectual (EUIPO), luego de que la cadena colombiana denunciara un uso indebido de su identidad gráfica y de su icónica mascota. También pidió que se reconozca su derecho exclusivo sobre la marca o, en su defecto, que la firma española no pueda utilizarla.
Pese a que ambas partes intentaron llegar a un acuerdo previo, las negociaciones fracasaron. Esto llevó a Frisby Colombia a presentar formalmente una demanda por infracción de propiedad intelectual y actos de competencia desleal contra Frisby España S.L. y contra el mismo Dupont, quien ahora encabeza la defensa en territorio europeo.
COMUNICADO DE FRISBY ESPAÑA





