
El municipio del oriente antioqueño avanza hacia su consolidación como destino turístico de referencia, impulsando proyectos de articulación público-privada que transforman su desarrollo y fortalecen su identidad resiliente.
El Peñol, municipio conocido por su historia de resiliencia y su paisaje embellecido por las aguas del embalse que comparte con Guatapé, está escribiendo un nuevo capítulo de su historia. Bajo el liderazgo de su alcaldesa, Sandra Arelis Duque Velásquez, esta localidad del oriente antioqueño avanza hacia su consolidación como nuevo gran destino turístico del departamento, en una apuesta que conjuga visión, sostenibilidad y cooperación entre el sector público y la inversión privada que hoy cree en su potencial.
“Nosotros somos un municipio resiliente, somos dos pueblos y una historia que queremos contar”, comentó la mandataria al recordar que en 1978 El Peñol fue inundado para dar paso al embalse de la Central Hidroeléctrica Guatapé de EPM, obligando a trasladar su cabecera urbana. Esa memoria, más que una carga, hoy es la raíz de un nuevo relato que inspira a su comunidad y a los empresarios que hoy apuestan por el territorio.
Una visión con propósito
La alcaldesa Duque viene fortaleciendo un modelo de progreso que se basa en aprovechar lo bueno que tiene el municipio y que los proyectos que lleguen contribuyan al bienestar de su gente, generando empleo, cuidando sus tradiciones y riquezas naturales.
Esa visión consciente de desarrollo ha permitido que El Peñol se convierta en un punto de atracción para iniciativas privadas con enfoque sostenible, donde la belleza natural del embalse y el paisaje montañoso son escenario ideal para proyectos turísticos, que más allá de atraer visitantes, pretenden generar valor social y ambiental.

Por eso, la administración municipal no duda en trabajar de la mano con empresarios locales o extranjeros que compartan esa filosofía. En palabras de la alcaldesa Duque, “estamos acompañando a todos nuestros inversionistas en temas de seguridad, infraestructura, formación y promoción, porque el turismo debe crecer de manera ordenada, sostenible y con sentido de pertenencia”.
Cuatro proyectos que marcan el nuevo rumbo de El Peñol
Recientemente, en la última edición de Colombia Travel Expo realizada en Plaza Mayor Medellín, la Alcaldía de El Peñol participó con un stand en el que, junto a aliados privados, presentó cuatro megaproyectos que hoy reflejan el potencial turístico, económico y cultural de su territorio: Montecielo, Cabo Hotel, Vivanti Resort y Domus Glamping.
Cada uno representa una apuesta distinta, pero todos comparten una visión: hacer de El Peñol un destino imperdible del oriente antioqueño que sin, perder su esencia rural y su vínculo con la naturaleza, compita con los más reconocidos enclaves turísticos del país.
Montecielo y el Cristo del Embalse
El proyecto Montecielo, liderado por un grupo de empresarios antioqueños, se levanta sobre la idea de transformar la historia en símbolo. Su director comercial, Juan Esteban Morales, explica que el proyecto tiene como eje la construcción del Cristo Resucitado más grande del mundo, una escultura de 86 metros de altura que se convertirá en ícono del nuevo casco urbano.

“Este Cristo relata el resurgir del municipio —dijo Morales—, representa la historia del viejo Peñol que fue inundado, pero también la esperanza y la fuerza del nuevo Peñol que renació de las aguas”.
La obra, denominada Cristo del Embalse, estará acompañada por un mall comercial de 78 locales, zonas hoteleras y un teleférico, se erige como epicentro turístico y religioso con proyección internacional. Así, Montecielo, proyecto en el que se invertirán más de 100 millones de dólares, simboliza la unión entre historia, fe y desarrollo económico.
“Queremos que El Peñol sea reconocido en el mundo por su espiritualidad, por su naturaleza y por la calidad de sus experiencias”, dice Morales, convencido de que Montecielo impulsará la economía local y fortalecerá la identidad del municipio”.
Cabo Hotel: lujo silencioso a orillas del embalse
Otro de los protagonistas de esta transformación es Cabo Hotel, de la firma Reversible, que integrará la Curio Collection by Hilton. Su CEO, Andrés Mesa Mariscal, destaca que este desarrollo hotelero de lujo busca ir más allá de la sostenibilidad: “Nuestro modelo es regenerativo; queremos mejorar los ecosistemas en los que intervenimos y trabajar de la mano con las comunidades locales”.

Con una inversión cercana a los 18 millones de dólares, Cabo Hotel iniciará su construcción en enero de 2026 y espera recibir a sus primeros huéspedes a finales del mismo año. Contará con 90 habitaciones, dos restaurantes, gimnasio, senderos naturales y un club de lago que se integrará con el entorno del embalse.
Mesa resalta que el proyecto también tiene una dimensión humana: “El lujo que proponemos no es ostentoso; es un lujo silencioso, que permite descansar, conectarse con la naturaleza y disfrutar del territorio”.
El proceso para llegar hasta aquí no ha sido fácil: “Conseguir la licencia ambiental fue uno de los mayores retos, pero también una enseñanza. Queremos que los desarrollos en El Peñol sean un ejemplo de respeto por el ambiente y la comunidad”, subrayó el empresario, quien considera que la colaboración con la administración local ha sido clave para avanzar con confianza y proyección.
Vivanti Resort: hospitalidad con alma local
En el corazón del nuevo corredor turístico del municipio se encuentra Vivanti Resort, un hotel boutique de inversión mexicana que combina elegancia, gastronomía y calidez humana. Su jefe de alimentos y bebidas, Robinson Guzmán, lo describe como un lugar que más que una estadía ofrece experiencias memorables.

“Lo que hace especial a Vivanti es el calor humano. El 80% de nuestros empleados son del municipio o de la región. Creemos en el talento local y en ofrecer a los visitantes la oportunidad de conocer el verdadero espíritu de El Peñol”, afirmó Guzmán.
Con una ocupación que supera el 70% incluso en temporadas bajas, Vivanti demuestra que la apuesta turística del municipio ya está generando resultados concretos: empleo, formación, dinamismo comercial y orgullo local.
Domus Glamping: lujo y naturaleza en equilibrio
Finalmente, Domus Glamping, ubicado a orillas del embalse, representa la tendencia del turismo ecosostenible. Su concepto invita a disfrutar del confort sin perder la conexión con el paisaje, ofreciendo a los visitantes un refugio en el que el lujo y la naturaleza se entrelazan de forma armónica.

Estos proyectos, con sus distintas escalas e identidades, están redefiniendo el perfil turístico de El Peñol, que está pasando de ser un territorio exclusivamente agrícola —el principal productor de tomate y aliño de Antioquia— a convertirse en tierra abonada para el turismo cultural, religioso y de naturaleza.
El valor de las alianzas y la identidad compartida
Para la alcaldesa Sandra Duque, este proceso es la demostración de lo que puede lograrse cuando hay confianza y propósito común entre los sectores público y privado. “El desarrollo llega cuando empresas y gobierno se unen buscando que el progreso sea en armonía con el entorno”, aseguró.
Y para favorecer esa dinámica, la funcionaria ha impulsado espacios de articulación con la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, la Gerencia de Turismo de Antioquia y diversas entidades que apoyan la formación, la formalización y la promoción turística, de modo que el crecimiento se dé con orden y sostenibilidad.
El nacimiento de una marca con alma
Todo este proceso desembocará en la creación de la marca destino que sintetice la historia, el presente y el futuro de El Peñol. “Fuimos historia, somos una oferta turística creciente y seremos un municipio de megaproyectos”, resumió la alcaldesa.
La marca, cuyo lanzamiento se prevé para los próximos meses, incluirá su parte gráfica y conceptual, pero, sobre todo, representará un sentimiento colectivo: la identidad de un pueblo que decidió contar su historia con orgullo y mirar hacia el futuro con esperanza.
Así pues, El Peñol, aquel municipio que resurgió de las aguas, se dispone a resplandecer entre las montañas del oriente antioqueño. Su historia, sus tradiciones y su nueva visión lo proyectan como un territorio para vivir experiencias genuinas, donde el turismo aparte de ser un motor de desarrollo contribuya a honrar la memoria y cuidar la vida de su gente.




