
Tras casi cuatro décadas de evolución paralela a la transformación de Medellín, Colombiatex se ha consolidado como la vitrina más influyente del Sistema Moda en América Latina, con impacto económico, visión global y capacidad real de conectar a la región con el mundo.
Hoy es natural hablar de Colombiatex de las Américas como punto de encuentro ineludible del abastecimiento textil y de moda en la región. Pero no siempre fue así. Su origen está ligado a uno de los momentos más complejos de la historia reciente de Medellín, cuando la ciudad enfrentó el aislamiento internacional como consecuencia de la violencia del narcotráfico, que perjudicó la dinámica de inversión, el comercio exterior y la sostenibilidad de una industria que había sido un pilar para su desarrollo económico y social durante gran parte del siglo XX.
En ese contexto adverso, la creación de Colombiatex fue, al tiempo, una decisión estratégica y una salida casi desesperada: si el mundo no venía a Medellín, Medellín debía crear las condiciones para atraerlo. Sin pretenderlo del todo, la feria se convirtió en una puerta de entrada que no solo conectó a la industria textil–confección–moda con los mercados internacionales, sino que contribuyó a posicionar a la ciudad como un territorio para hacer negocios, capaz de generar confianza y pensar en clave global.
Treinta y ocho ediciones después, esa apuesta inicial se ha transformado en una plataforma madura, robusta y altamente valorada por empresarios, compradores, expertos y gobiernos. La edición 38 de Colombiatex de las Américas, realizada entre el 27 y el 29 de enero de 2026 en Plaza Mayor Medellín, es la confirmación de ello.
Un termómetro real del Sistema Moda regional
Con 30.000 asistentes, 3.000 de ellos internacionales, 17.000 compradores y 615 marcas expositoras provenientes de más de 20 países, Colombiatex 2026 ratificó su papel como el principal termómetro del Sistema Moda en América Latina. No se trata solo de volumen, sino de la calidad de las conexiones, la sofisticación de la oferta y la capacidad de anticipar hacia dónde se mueve la industria en un entorno global cada vez más exigente.
“Colombiatex es el corazón de la industria. Aquí converge el primer eslabón de la cadena con una conversación profunda sobre el futuro del abastecimiento de la moda regional. Es una plataforma única en el mundo donde nacen los insumos, los textiles, la maquinaria y las soluciones que hacen posible la evolución del Sistema Moda en América Latina”, aseguró Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda.

La feria evidenció cómo Colombia se ha consolidado como un epicentro de sourcing global, gracias a una propuesta de valor basada en diferenciación, innovación aplicada, sostenibilidad y conocimiento estratégico. Empresas de Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Santander y Norte de Santander compartieron escenario con compañías de India, Brasil, Italia, Turquía, Estados Unidos, Venezuela, Perú y Ecuador, confirmando la capacidad de la región para integrarse a cadenas de valor internacionales.
Una plataforma que beneficia a toda la región
El liderazgo de Colombiatex no es una percepción local. Para actores internacionales con presencia permanente en ferias del sector, su relevancia regional es clara. “Colombiatex sigue siendo una feria de primera línea. Sin menospreciar otras, creo que sigue siendo la número uno a nivel latinoamericano, sobre todo por su diversificación y su internacionalización”, comentó Virgilio González Perales, corresponsal y gerente de ventas de la revista Textiles Panamericanos de Estados Unidos, quien ha cubierto la feria, año a año, desde 1997.
Esa diversificación se expresa en una agenda que va mucho más allá de la muestra comercial. El Set de Conocimiento, con más de 50 conferencistas y 6.500 ingresos presenciales, abordó temas críticos para la competitividad, desde sostenibilidad y ciencia de materiales hasta consumo, geografía del valor y nuevas dinámicas del mercado. “Comprender la geografía del valor permite tomar decisiones estratégicas con mayor claridad”, señaló el experto español Chisco García, mientras que el colombiano Camilo Herrera destacó que “la calidad del producto que exporta Colombia supera al resto de América Latina y representa valor no commodity”.
La sostenibilidad también ocupó un lugar central, no como discurso, sino como desafío estructural. “Solo el 1% de las fibras textiles usadas se reciclan para fabricar nuevas prendas. Este dato refleja la urgencia de avanzar en soluciones tecnológicas, regulatorias y de consumo”, advirtió el experto portugués Mario Jorge Machado, reforzando una conversación que Colombiatex viene impulsando desde hace varios años.

Negocios, confianza y voz a voz internacional
Para ProColombia, el impacto de la feria se mide tanto en cifras como en percepciones. “Los números hablan por sí solos, pero lo que uno escucha en los pasillos dice mucho más”, aseguró Nicolás Mejía, vicepresidente de Exportaciones de la entidad del gobierno nacional. Según explicó, compradores de 22 países coincidieron en una valoración altamente positiva de la feria, al punto de afirmar que “esto ya no es un mercado emergente, es un mercado que está listo”.
Ese reconocimiento se traduce en resultados concretos: cerca del 40% de los compradores internacionales que llegaron con ProColombia eran nuevos, y muchos expresaron su intención de regresar y recomendar la feria en sus países. Un efecto de voz a voz que refuerza el posicionamiento de Colombiatex como referente regional.

La reactivación de mercados como Venezuela y Ecuador también fue evidente. Venezuela se ubicó como el segundo país en número de visitantes internacionales, cuando históricamente ocupaba el quinto lugar, mientras que el 10% de las ventas internacionales generadas durante la feria se dirigieron al mercado ecuatoriano, hoy uno de los principales destinos de las exportaciones colombianas de moda.
El impacto que respalda el liderazgo
Más allá de las percepciones, los datos confirman la relevancia de Colombiatex de las Américas. Según cifras de Invamer, la edición 38 dejó una derrama económica de 11,6 millones de dólares para Medellín, representada en hotelería, transporte, gastronomía y servicios asociados. Un impacto que refuerza el papel de la ciudad como sede internacional de ferias especializadas.
“Desde el Distrito de Medellín acompañamos esta plataforma porque fortalece la competitividad empresarial, impulsa el encadenamiento productivo y posiciona a Colombia como un actor relevante en el mapa global del abastecimiento de moda”, señaló María Fernanda Galeano Rojo, secretaria de Desarrollo Económico de la ciudad.
A esto se suman resultados empresariales tangibles: el Showroom de Paquete Completo reunió a 73 marcas de confección colombianas, de las cuales el 90% cerró o proyectó oportunidades de negocio, dinamizando categorías como ropa deportiva, jeanswear, urbano y prendas de control. En total, se concretaron acuerdos comerciales por más de $134 millones y se generaron más de 700 contactos efectivos.
Los hechos que confirman su papel estratégico
Tras un año en el que el consumo de moda en Colombia alcanzó los $36,7 billones, con un incremento del 10,3% frente a 2024, y de cara a un 2026 de crecimiento moderado, Colombiatex se consolida como una vitrina clave del Sistema Moda. Anticipa y promueve tendencias de la industria, y la acompaña en la optimización de sus modelos productivos y en la construcción de una propuesta de valor sostenible y diferenciada.

Hoy, 38 años después de esa decisión angustiosa del empresariado paisa por reconectarse con el mundo, Colombiatex de las Américas es, con datos, testimonios, hechos y resultados, la mayor plataforma expositiva de la industria textil y de moda en América Latina. Una feria que evolucionó al tiempo con una Medellín que entendió la importancia de abrirse al mundo y que, desde Colombia, apuesta por impulsar la competitividad de toda una región que ya no compite por precio, sino por talento, innovación y visión global.




